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Yerba Mate y Salud: el nexo es la Ciencia

Se realizaró la Jornada de Divulgación Científica “Yerba Mate y Salud” en nuestra Casa de Estudios, junto al Instituto Nacional de Yerba Mate y Universidad Nacional de Rosario. La Jornada tuvo como objetivo dar a conocer los avances y resultados en las investigaciones financiadas por el INYM, que distintos grupos de investigación de algunas provincias como Misiones, Córdoba y Mendoza -incluso también de otro país como Uruguay-, con distintas especialidades médicas, están desarrollando en relación a la yerba en el organismo.

La Yerba Mate y sus efectos sobre los huesos: un recorrido por la investigación que lleva adelante el Docente e Investigador Dr. Lucas Brun.

 

En el año 2012, una revista científica internacional publicó un trabajo de un grupo de mendocinos, en el que se mostraba que las mujeres que toman mate tienen mayor densidad mineral ósea (DMO) que aquellas mujeres que no toman mate. Esto llamó la atención del Dr. Lucas Brun, docente de FCM e investigador del CONICET, quien trabaja en el Laboratorio de Biología Ósea de la cátedra de Química, bajo la dirección del Dr. Alfredo Rigalli. Sorprendido por este “efecto positivo”, decidió encarar un proyecto de laboratorio para estudiar los efectos de la yerba mate sobre los huesos. Una vez terminado, el Instituto Nacional de Yerba Mate lo convocó para financiar lo que sería, luego, la ampliación de su proyecto. Todo esto será expuesto en la IV Jornada de Divulgación científica “Yerba Mate y Salud”, a realizarse el 24 de agosto en nuestra Facultad de Ciencias Médicas UNR. Aquí, un breve repaso por ese proceso.

En Argentina, el hábito de consumo del mate es más importante que el de café: del 100% de cafeína que incorporamos, el 50% lo hacemos a través del mate y no del café. “El mate tiene cafeína, lo que comúnmente llaman “mateína” es la cafeína, y está demostrado que ésta tiene efectos negativos sobre el hueso, especialmente cuando la dieta de calcio es insuficiente. Como en nuestra población la dieta no es demasiado rica en contenidos lácteos, uno espera que la cafeína, ya sea del café o del mate, tenga efecto perjudicial. Y en este estudio habían encontrado aumento de la densidad mineral ósea. La DMO es una determinación clínica que se usa para ver cómo está el hueso, una especie de radiografía del hueso”, relata el investigador. Esa era su primera hipótesis: que la cafeína contenida en el mate podía ejercer un efecto negativo sobre los huesos.

Muchas veces, las investigaciones de laboratorio demandan procedimientos largos, que suelen llevar mucho tiempo. Al Dr. Brun, poder aproximarse a una conclusión le tomó dos años, ya que uno va estudiando “múltiples parámetros”. Lo que encontró fue una confirmación del estudio de los mendocinos, ya que también vio un aumento de la densidad mineral ósea, pero además, “y en estudios ya más invasivos a nivel del hueso, encontré un aumento de la cantidad del hueso, o sea que, de alguna manera, hay más hueso cuando se toma mate que cuando no se toma mate”. Pero aclara: “Ahora bien, ese efecto no es tan importante, y de hecho no repercute desde el punto de vista fisiológico, o sea, no es que se va a curar algo por tomar mate. Si fuese así, en Argentina y Uruguay tendríamos una prevalencia de la osteoporosis mucho más baja que en otros países, y no la tenemos. Es decir, tiene un efecto positivo, pero es leve. No alcanza para que funcionalmente sea importante.”

Por supuesto, las investigaciones se profundizan y, de alguna manera, se continúan. Con este punto de partida, y con el subsidio económico del Instituto Nacional de Yerba Mate, el investigador Lucas Brun sigue desarrollando los estudios sobre la yerba mate y el hueso, pero ahora con una nueva investigación, que tiene el fin de suplementar la yerba mate para, ahora sí, poder encontrar efectos positivos más relevantes. De todas maneras, insiste el Dr. Brun, lo importante es saber que sólo con esto “no vamos a curar”, por ejemplo, una osteoporosis: “Estamos hablando de un mate, no de un fármaco. Pensemos que hay estudios que duran años investigando el bifosfonato, que inhiben el osteoclasto, y aún así, es difícil, a veces, hablar de una curación de un paciente con osteoporosis. De lo que sí estamos hablando es de algo que podría prevenir, o al menos, hacer que no sea tan importante: podría contribuir, como muchas otras cosas. Nunca vamos a hablar de curar osteoporosis tomando mate”.

Para que se entienda mejor: la yerba mate, así como otros productos, posee polifenoles, que son los compuestos naturales de la yerba. En la explicación del investigador: “Esos son compuestos bioactivos que tienen capacidad antioxidante. Y no es la yerba el único lugar en el que existen: el té también tiene polifenoles, hasta el vino los tiene, es decir, son compuestos naturales. Y son antioxidantes, o sea, evitan la oxidación de algunos compuestos del organismo”. Haciendo una comparación con otros países, se ve que incluso al tomar otras infusiones, también se incorporan polifenoles, porque, según el Dr. Brun, es el contexto natural el que nos brinda los componentes. “Nosotros le damos ese “crédito” a la yerba porque es lo que consumimos, es cultural. En parte es eso, también, lo que me gusta del proyecto, porque de alguna manera, si yo lograra que se pueda suplementar la yerba mate, y llegar a la población, llegaríamos a todos. Si bien no estaríamos hablando de un tratamiento, si no de algo leve, llegaríamos a la mayoría, porque acá todos toman yerba mate, independientemente del sector social y las condiciones socioeconómicas, etc.”